viernes, 1 de septiembre de 2017

Día tres: Zubiri- Pamplona

Anoche a las 21:30 los Japoneses de mi habitación ya estaban acostados y con la luz apagada, me dio cosa y para no molestar lo hice todo a oscuras, lo cual me agobió bastante. Sin embargo a las seis de la mañana cuando ellos se han levantado no han tenido consideración y han encendido todas las luces,para luego quedarse una hora y pico tumbados en la cama. En otro momento de mi vida les hubiera liado una buena,pero estaré madurando??... Jeje.
Desayuno a las siete de la mañana, tostada con mantequilla y mermelada, café con leche y un trozo de bizcocho casero riquisimo.
Empiezo a andar a las 7:45 , total diferencia con respecto a ayer. Era de día y el paisaje precioso.
La etapa de hoy muy llana con muy pocas subidas y con paisajes entre bosques y sendas frondosas. Hoy no me he cruzado con mucha gente. Supongo que como hay albergues en todos los pueblos, la gente se va disipando por ahí.
Ha habido un momento donde tenia que elegir un camino u otro. Uno más largo que iba bordeando el río y otro mas empinado pero que pasaba por la Iglesia de San Esteban. En ese momento he alcanzado a Miguel y Carlos , que han decidido ir hacia la iglesia. Me he unido a ellos y ha sido un momento mágico. Al llegar a la iglesia una monja de la congregación del Sagrado Corazón nos ha llamado y explicado cosas sobre la iglesia. Incluso nos ha permitido que subieramos al campanario y tocasemos la campana.
Luego ha sido prácticamente todo hacia abajo y he dejado atrás a los chicos para andar yo solo y al llegar al siempre pueblo al que se accede a través de un puente de madera muy chulo. Allí me he sentado un rato a esperarlos y desde ahí ya hemos seguido los tres durante los dos siguientes pueblos , que es la parte que menos me ha gustado, hasta llegar por fin a Pamplona a las 13:30.
Después de ducharnos hemos ido a comer al Gaucho, a base de pintxos (famoso por tener premios los mismos).
He ido a descansar un rato y después a dar una vuelta con Carlos que necesitaba ir al cajero y a comprar varias cosas. Me he tenido que comprar un cortavientos porque estoy pasando frío. 
Después nos hemos reunido con Miguel y hemos ido a cenar a un sitio que me ha recomendado una Pamplonica. Hemos cenado pintxos, de escándalo, nada que ver con el Lizarran. 
 Ahora para el albergue a arreglarme los pies. La gente ya está acostada. Sigo disfrutando del camino y de todo lo que me voy cruzando por él. Buenas noches.


















































2 comentarios:

  1. No tengo palabras...Cada vez que te leo es cómo sí estuviese leyendo un hermoso libro sobre el camino de Santiago...Gracias por compartir esa maravillosa experiencia...Mil besos!!

    ResponderEliminar
  2. Eres un campeón primo, super orgullosa de tí!!! <3

    ResponderEliminar